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Laboratorio Musical

Cómo nació CifraLab

Empezó como una página personal para practicar acordes. Con el tiempo se convirtió en un lugar para aprender música, probarla y sentirse acompañado mientras practicas.

La historia de CifraLab

Soy Adrian. CifraLab empezó mucho antes de tener ese nombre, en Esmeraldas, Ecuador, que es de donde soy. Hace unos diez años empecé a cantar. Cantaba bastante mal, pero me gustaba la música y seguí ahí. Con el tiempo aprendí a escucharme mejor, a practicar y a entender lo que estaba haciendo.

Años después terminé coordinando un coro. Ahí la música dejó de ser algo que solo escuchaba. Tenía que preparar, acompañar, repetir y ayudar a que todo sonara mejor. Quise tocar guitarra para acompañar lo que cantábamos, pero al principio no sabía tocar. Hoy en la parroquia tocamos guitarra, bajo, ukelele y piano. Violín todavía no tenemos, pero igual lo puse en CifraLab.

No tenía una gran idea de producto. Solo quería aprender y tener a mano lo que necesitaba.

La conversación que cambió mi manera de aprender

Hubo una época en que estaba frustrado con mi voz. No quería cantar solo por intuición. Quería aprender a cantar bien de verdad. Se lo conté a Tod, mi amigo de tantas conversaciones. Le pedí que buscara a alguien que supiera enseñar, sin importar el idioma ni el país.

En aquella búsqueda encontré a alguien que sabía enseñar a cantar. Empecé a aprender con sus explicaciones y ejercicios. Poco a poco fui cantando mejor y seguí acercándome a la guitarra. Tiempo después, cuando no encontraba los acordes como los necesitaba, decidí hacer una pequeña página para consultarlos yo mismo. Todavía no sabía que acabaría convirtiéndose en CifraLab.

Primero fue Libro de Acordes Pro

Para practicar hice una página sencilla en GitHub Pages. Se llamaba Libro de Acordes Pro y al principio era para mí. Tenía acordes, un metrónomo, herramientas para transportar y una progresión que cambiaba sola cada cierto tiempo. Así podía seguir tocando sin detenerme para tocar la pantalla a cada momento.

Esa página terminó siendo parte de mi forma de aprender guitarra. Cada vez que me hacía falta algo, lo añadía. Un acorde. Una progresión. Una forma más cómoda de practicar. Una herramienta para escuchar. Luego otra.

En algún momento pensé que, si a mí me servía, quizá también podía servirle a otra persona. Ahí dejó de ser solo mi página de práctica.

También tuve que aprender a programar de verdad

CifraLab creció al mismo tiempo que yo aprendía a programar. Empecé a construirla mientras estudiaba en la universidad. Cuando estaba en tercer semestre yo mismo sentía que era el peor alumno de programación del curso.

Una aplicación en C# me dio un golpe de realidad. Me di cuenta de todo lo que todavía no sabía. En vez de dejarlo, empecé a estudiar más. Probé, rompí cosas, volví a empezar y seguí aprendiendo.

Con el tiempo pasé de quedarme atrás a desenvolverme mucho mejor en programación. Después llegaron otras páginas, otras aplicaciones y proyectos más grandes. CifraLab fue creciendo conmigo y se convirtió en el lugar donde podía juntar lo que iba aprendiendo de música con lo que iba aprendiendo de software.

Por qué existen los personajes

Hubo otro problema que no tenía nada que ver con acordes ni con código. Practicar solo durante mucho tiempo se sentía vacío. A veces ponía videos de YouTube de fondo únicamente para sentir que había algo acompañándome mientras tocaba.

Miraba la pantalla, miraba alrededor y no había nada. No necesitaba otra clase en video. Quería que la página tuviera un poco de vida mientras practicaba.

Entonces pensé algo muy sencillo. ¿Por qué una página de música no podía tener un personaje que estuviera ahí, se moviera, reaccionara o bailara mientras yo practicaba?

Así nació Señor Guitarra. Al principio era solo una idea pequeña. Después aparecieron las poses, los gestos y las reacciones. Luego pensé en otro personaje. Y después en otro.

Pero había algo que no me convencía. No quería que aparecieran de la nada. Me gusta escribir historias y ya había pasado tiempo escribiendo por mi cuenta, así que terminé haciéndome otra pregunta. Si estos personajes viven aquí, ¿de dónde vienen y por qué están juntos?

De esa pregunta nació la historia de CifraLab. Los personajes dejaron de ser decoración y empezaron a tener un lugar propio dentro del proyecto.

De una página personal a CifraLab

A partir de ahí todo empezó a conectarse. Los acordes llevaron a las progresiones. Las progresiones llevaron a los círculos, los ritmos y la teoría. Después llegaron los sonidos, las láminas, las lecturas, los cursos, más instrumentos y nuevas formas de practicar directamente en la página.

Los personajes terminaron acompañando ese aprendizaje. La historia les dio un motivo para existir. La parte visual ayudó a explicar lo que con palabras se hacía pesado. La programación permitió que muchas de esas ideas se pudieran tocar, escuchar o probar en el momento.

CifraLab terminó convirtiéndose en algo que yo no había planeado al principio. Es teoría, práctica, interacción, dibujos, sonido, herramientas y una historia que une a sus personajes.

Muchas de sus funciones existen porque alguna vez yo mismo necesité algo mientras aprendía. Esa sigue siendo la idea. Que estudiar música no se sienta como mirar una página llena de información, sino como entrar a un lugar donde puedes entender algo y probarlo enseguida.

Algo que hice de corazón

Casi siempre estuve en lugares donde no encajaba del todo. Pensaba diferente, y muchas veces no me entendían.

En CifraLab están mis ideas. Las que nadie me pidió y las que no sabía explicar de otra forma. No sé si va a tener éxito. Lo que sí sé es que lo hice de corazón.

Detrás de cada página hay muchas madrugadas. Noches leyendo, escribiendo el libro de los personajes, componiendo melodías, rompiendo cosas y volviéndolas a armar. Muchas veces me costó, pero nunca lo hice por obligación.

Si algo de aquí te ayuda a tocar mejor o a entender un poco más la música, ya valió la pena.

Qué encontrarás aquí

  • Acordes y diagramas para guitarra, piano, ukelele, bajo y violín.
  • Círculos armónicos, progresiones, rasgueos, arpegios y herramientas para practicar.
  • Sonidos y ejemplos que permiten escuchar lo que estás estudiando.
  • Lecturas pedagógicas y cursos organizados para avanzar poco a poco.
  • Láminas, ilustraciones y recursos visuales para estudiar sin depender solo del texto.
  • Personajes que acompañan algunas partes de la experiencia y una historia original que explica por qué están aquí.

Cómo se elabora el contenido

Las posiciones de acordes salen de una base de datos propia y se revisan tocando las formas en el instrumento. Las frecuencias usan la afinación estándar de concierto con La4 = 440 Hz.

Para las lecturas de historia y teoría me puse a investigar por mi cuenta. Leí sobre el Traité de l’harmonie de Rameau, de 1722, el Gradus ad Parnassum de Fux, de 1725, y el método de guitarra de Fernando Sor, de 1830.

Todo lo que se cuenta sale de obras publicadas y de fuentes que se pueden comprobar. Cuando un dato necesita contexto, se cita. Los ritmos tradicionales se explican desde su práctica musical y se presentan como tales.

La parte interactiva se prueba junto con el contenido. Si algo se explica, la idea es que también puedas escucharlo, tocarlo o verlo cuando tenga sentido.

Si encuentras un error en un acorde, una frecuencia, un enlace o un dato histórico, puedes escribir desde la página de contacto. Lo reviso y, si hace falta, lo corrijo.

Cómo se financia

CifraLab es gratuito. El proyecto puede mostrar publicidad de Google AdSense y aceptar apoyo voluntario. La publicidad no decide qué se publica ni cómo se explica.

Privacidad

La web no exige una cuenta para estudiar. Las preferencias y el progreso que funcionan de forma local se guardan en el navegador. Google AdSense puede usar cookies para mostrar y medir anuncios. Los detalles están explicados en la política de privacidad.

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Dónde más encontrarme

Si quieres saber más de mí, aquí están mi perfil profesional, el canal donde subo cuando canto y toco, y las historias que escribo.

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  • El canal de CifraLab en YouTube
  • Mis historias en Wattpad

Créditos de sonido

Los instrumentos de CifraLab suenan con grabaciones reales publicadas con licencias libres. Gracias a sus autores:

  • Piano: Salamander Grand Piano, Alexander Holm. CC BY 3.0.
  • Guitarra acústica, guitarra de nailon, guitarra eléctrica, violín y bajo eléctrico: tonejs-instruments, Nicholas Brosowsky (a partir de University of Iowa Electronic Music Studios, Freesound/quartertone, Karoryfer Samples y Versilian Studios VSCO 2). CC BY 3.0.
  • Ukelele: Mahalo Hano Ukulele, Simone Piervergili (NeoSoundFonts). CC0.

Las grabaciones se recortaron y se ajustó su volumen para el sitio. Las melodías del libro de CifraLab son composiciones propias.

¿Tienes una sugerencia o encontraste un error?

Puedes escribirme desde la página de contacto.

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